La terapia Gestalt y los adolescentes


La terapia gestáltica es una de las ramas de la psicología humanista que centra su trabajo en mirar a la persona como un todo físico, emocional e intelectual. A  partir de la escucha de necesidades, propone una forma de acompañamiento que por un lado ayuda a que la persona se vea tal cual es, aceptando sus carencias y potenciando sus virtudes; y a que entienda cómo establece su red de vínculos y relaciones.
En este darse cuenta entre quién soy yo y qué espero del mundo es donde se proponen objetivos de trabajo para que el cliente pueda lograr una relación más funcional y armoniosa consigo mismo y con su entorno.

Como bien sabemos, la adolescencia es un etapa de búsqueda de identidad a través de alianzas y enfrentamientos con los pares y los adultos que reflejan los valores y las tensiones de nuestra crianza y entorno familiar. La escuela es el marco más idóneo para que se pongan en escena los asuntos no resueltos ya que como estudiante se pone en juego la pertenencia social. El éxito o las dificultades en llevar la tarea académica a buen puerto, más allá de las propias capacidades intelectuales, se consigue a través de la negociación con la tarea misma. Esto implica la aceptación por un lado de la autoridad de los adultos y por otro la propia responsabilidad: estos dos elementos aparecerán permanentemente en el trabajo terapéutico.

Si bien comúnmente vemos la salud y la educación como campos separados, cuando se trata de brindar pautas sociales que mejoren la relación de uno mismo con su entorno, la línea se desdibuja. Una terapia efectiva educa en hábitos que mejoran el nivel de vida y una educación de calidad amplia no solo las capacidades cognitivas sino relacionales y de autoconocimiento. El enfoque gestáltico integra ambos campos profundizando en la comunicación, la creatividad y en conocer y elegir las dinámicas de relación.

Mi estilo de trabajo como terapeuta gestáltico se basa en mi formación en comunicación y mi labor pedagógica, con más de 20 años de experiencia como docente en tres países, con estudiantes de todas las edades, velando por su integración social, orientando a sus familias y formando a sus profesores.
Aporto a mis sesiones una capacidad de escuchar y observar lo que sucede desde un lugar menos parcial y subjetivo, propongo oportunidades para la toma de conciencia y de responsabilidad y un espacio de reflexión que estimule una comunicación clara, honesta y asertiva.

Sólo se trabaja con lo que la persona trae y en profundizar en lo que la persona es. En el espacio de las sesiones no se apoya ni se opone a ninguna idea moral, religiosa o política. El criterio que prevalece es el de tomar conciencia sobre las ventajas e inconvenientes de las decisiones y acciones que se llevan a cabo y el evitar las conductas autodestructivas.
El contenido de las sesiones es confidencial. Sólo se rompería este acuerdo en caso de que se identificara alguna situación que pusiera en peligro a la persona.